5 consejos tocar el piano tras vacaciones

Pues sí queridos alumnos, un año más las vacaciones han llegado a su fin y a todos nos toca volver a nuestra rutina diaria. Lo importante es haber descansado durante los días libres y haber cogido energías para el nuevo curso. Volver al trabajo o al estudio puede hacerse algo difícil, sin embargo existen muchos alicientes para hacerlo, entre ello las clases de piano.

El problema es que durante el verano muy pocos tenemos la suerte de tener un teclado en nuestro lugar de vacaciones. Así que lo más probable es que cuando acudas a tu piano para empezar a tocar o rememorar alguna de las obras que preparaste el curso anterior, notes que los dedos están lentos. También lees más despacio y en general no tienes la misma sensación que tenías en Junio. ¡Que no cunda el pánico! Es normal, has estado un tiempo sin ensayar y tanto tu cuerpo como tu mente ha olvidado ligeramente los primeros pasos frente a las teclas. Es como montar en bici, cuando dejas de hacerlo cuesta un poco al principio. Por ello hemos preparado una lista de 5 consejos para tocar el piano tras las vacaciones. Nada complicado, son simplemente pequeños trucos que te harán retomar el instrumento con más calma, permitiéndote recuperar el nivel que dejaste cuando te fuiste hace semanas.

  1. Calienta dedos con ejercicios y escalas.

    Es una buena forma de retomar agilidad con los dedos. Algo sencillo que dará elasticidad a nuestras manos y nos permitirá tener la velocidad que siempre tuvimos. Ya sabes, estira un poco antes de empezar y también al terminar de tocar, son entre 30 segundos y 1 minuto que os aseguro relaja mucho la musculatura y viene muy bien.

  2. Lee algo sencillo nuevo.

    Es decir, coge alguno de los libros con los que has estado trabajando el curso anterior y selecciona alguna pieza del nivel que tenías entonces, pero que no hubieses tocado anteriormente. Y así lentamente, manos separadas, vete aprendiendo la nueva pieza. Es importante que no sea de mucha dificultad, así conseguirá animarte con su lectura.

  3. Repasa piezas que estudiaste en el curso pasado, tocándolas despacio.

    Esto es importante porque sirve para afianzar lo que ya sabías, dándote una inyección de confianza. En realidad simplemente estarás haciendo un ejercicio de recuperación de un conocimiento que tienes, pero que cuesta sacar a la luz. No te frustres si  al principio cuesta, si tienes fallos… Es cuestión de ir recordando poco a poco, y es completamente normal que tengas fallos.

  4. Busca piezas que quieras preparar en el nuevo curso.

    Hay que ir estableciendo nuevas metas y objetivos, ¿y qué mejor forma de hacerlo que motivándonos con alguna pieza que nos guste? Búscalas, escúchalas detenidamente, y una vez seleccionadas consulta con tu profesor la posibilidad de prepararlas.

  5. ¡Disfruta!

    Recuerda que el piano es un elemento de disfrute, una forma de ser feliz, una vía de escape para muchos y una pasión para otros tantos. Pero lo que nunca debe ser es un motivo de frustración, un agobio o una carga. Si estás asistiendo a clases de piano es para evadirte y aprender algo que te gusta, te motiva y te hace sentir bien. ¡Bastantes problemas hay hoy en día como para apuntarse uno más a la lista! En música lo importante es el camino 🙂