Una de las contrapartidas que tiene el pianista es precisamente su instrumento. Sí, es cierto, no tenemos que afinarlo cada dos por tres, tampoco debemos cargar con él cuando vamos a un ensayo o concierto y podemos incluso sentarnos a tocar en cualquier lugar en el que haya uno. Pero todas estas ventajas tenían que tener una contrapartida, y es que en cada mudanza los pianistas tenemos que enfrentarnos al complicado y delicado proceso de transportar nuestro instrumento. Muchos de nuestros alumnos nos han preguntado por el procedimiento a seguir y nos han pedido consejo a la hora de elegir un buen profesional, así que pasamos a contaros los secretos para que vuestro delicado instrumento llegue sano y salvo a su destino.

El peso

¿Sabes lo que pesa un piano? Más de lo que te imaginas… Empecemos por sus medidas: por lo general un piano de pared o vertical tiene una altura de 109cm que en ocasiones llega a ser de 113cm o 121cm. Por lo que respecta a la anchura, no suelen sobrepasar los 148cm y el fondo suele estar entre los 54cm y 56cm. Si hablamos de peso, cualquiera de los modelos de la serie B de Yamaha , K de Kawai o Classic de Schimmel ronda los 175-195 Kg. Pensad que son instrumentos con una compleja y delicada mecánica interior a base de materiales nobles, por lo que el peso es lo último en lo que piensan los constructores de pianos. Si nos referimos a pianos de cola, el más pequeño empezaría en 136cm con un peso cercano a los 230Kg, pero si hablamos de un gran cola suelen tener una anchura de 270cm y un peso de 450Kg. Como curiosidad, mucha gente cree que la mayor parte del peso se debe a la estructura de madera, cuando en realidad proviene del arpa de hierro fundido que contiene las cuerdas.

La protección exterior

Lo primero de todo consiste en proteger y cubrir el piano correctamente. El transportista deberá disponer de una capa protectora de pianos que sumado al uso de mantas resistentes y cinta adhesiva, le permita proteger la madera exterior. Esto servirá para cuidar el aspecto estético del piano, manteniendo su perfecta conservación durante el transporte, y sobre todo guardándolo de pequeños arañazos y golpes que pueda recibir durante la descarga y subida por escaleras o elevadores.

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Movimiento del Piano

Una de las cosas que nunca debemos hacer es mover el piano sobre las ruedas que puedan tener en la base. Hoy en día muy pocos pianos traen estos rodajes inferiores, pero en caso de que vuestro piano los tenga, no debéis emplearlos para realizar movimientos constantes del piano ya que su labor es más bien decorativa. Es más, su diseño no está hecho para soportar el peso ante un movimiento constante. Incluso cuando el movimiento vaya a ser dentro del hogar, debéis prestar mucha atención a estas ruedas ya que suelen dejar marcas en el suelo. Pensad que con el tiempo, estas ruedas acaban deteriorándose y perdiendo su función… Y una rueda atascada mientras movéis el piano puede suponer aplicar una distribución de cargas al instrumento que haga que una de sus patas (en caso de ser un cola) quede seriamente dañada.

Dicho esto, lo ideal es que el transportista disponga de un carro de 4 ruedas o trasportín suficientemente fuerte y con ruedas resistentes que permita apoyar el piano de tal forma que su peso se vea distribuido sobre las cuatro ruedas sin sobrecargar una zona concreta. El piano podrá ser colocado tanto en vertical como en horizontal, siempre consiguiendo que el peso quede correctamente centrado en la superficie del carro.

Transporte de piano naaramartinez.com

En el transporte de pianos hay una máxima y es que cuanto menos fuerza realicen los transportistas, mejor transporte habrá sido. Y es que eso significará que el carrito se habrá usado lo máximo posible, y por tanto el piano estará libre de movimientos bruscos y uso de fuerza indebida. Por supuesto uno de los pasos importantes es en la subida y bajada del camión. Se trata de un proceso delicado en el que son necesarias por lo menos tres personas. En el caso de los pianos de cola, dos de ellos se encargan de soportar y controlar la parte pesada, mientras que el tercero actúa de guía de la parte ligera (el teclado).

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Una vez en la camioneta

Ya dentro de la camioneta (aunque también debería ser aplicado al exterior) el piano debe estar perfectamente protegido y resguardado. Además, deberá quedar correctamente sujeto con arneses, de tal forma que frenazos o movimientos durante la conducción no afecten a su posición ni le hagan perder el equilibrio.

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Por las escaleras

Una vez el piano está listo para ser bajado o subido al nuevo destino, queda la parte más compleja: transportarlo a pulso. Si bien es más peligroso el proceso de bajada que el de subida, se trata en ambos casos del momento más delicado de todo el transporte. No sólo hay que hacer uso de la fuerza y capacidad de resistencia de los transportistas, sino que es importante conocer los puntos de apoyo correctos, las zonas en las que ejercer fuerza, y sobre todo tener claro de qué forma se debe guiar el movimiento. En estas fotos se puede apreciar tanto la subida como la bajada realizada recientemente con mi piano vertical Yamaha b1. Podéis apreciar también el sistema de enganches a base de diferentes asas que permiten a los transportistas soportar el peso del piano como si de una mochila se tratase. Para ello se debe atar el piano de tal forma que existan puntos de agarre en las zonas más pesadas (parte superior trasera).

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El Pianoplan (robot oruga)

Una de las opciones que cada vez se usa en más ocasiones para el transporte de pianos es el Pianoplan. Se trata de una máquina salvaescalones con capacidad para realizar movimientos con peso de hasta 600Kg. Su sistema neumático permite que en durante el movimiento de la carga, se pueda elevar la superficie de soporte para evitar roces o salvar choques con escalones superiores. Además, el par de su motor permite salvar incluso escalones de altura considerable, consiguiendo así que el piano no tenga que ser descargado de su superficie salvo en situaciones extremas. El problema de esta solución reside en los giros y esquinazos ya que por la naturaleza de su diseño, el sistema de movimiento de oruga no permite realizar virajes violentos, teniendo que encontrar amplios espacios abiertos hacia adelante para conseguir ángulos de giro entre 90 y 140 grados.

Nuestra experiencia: Transportes de Pianos Rabanal

Y es que ante un trabajo bien hecho no podemos más que agradecer la buena labor realizada y el extremo mimo y cuidado con el que han tratado nuestro piano. Por ello desde Naara Martinez & Co. queremos felicitar a Transportes Rabanal por su dedicación y sobre todo su profesionalidad. Suponemos que es una cuestión de experiencia, ya que 40 años transportando pianos suponen muchos pianos, muchos kilómetros, y sobre todo muchos Kg levantados con un cuidado indescriptible. No podemos estar más contentos porque ya tenemos piano en nuestro nuevo hogar, pero además tenemos algo que no es fácil de encontrar, un transportista de calidad en el que confiar.

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