cuanto cuestan clases piano naara martinez

Ya hemos hablado varias veces en el blog sobre la responsabilidad de apuntarnos o apuntar a nuestros hijos a las clases de piano. Pero a la hora de evaluar los costes, ¿cuánto deberíamos considerar como un precio razonable por recibir o que nuestros hijos reciban clases de piano?¿cuánto cuestan las clases de piano?

Si bien en algunos lugares del mundo la enseñanza musical es una actividad reglada que mantiene unas tarifas fijadas por asociaciones de músicos, en España existe libre mercado respecto del precio que cada profesor cobra por hora. La variedad que encontramos se debe principalmente, al nivel de cada profesor, que viene determinado por su formación, sus conocimientos y su experiencia dando clase. Analicemos cada punto para entender mejor de qué estamos hablando:

  • Formación

    Un buen profesor de música debe tener la máxima titulación posible en lo referente al mundo musical: el Grado en Conservatorio Superior. Dependiendo del instrumento/especialidad, son 14 años de dura y exigente formación reglada por el Ministerio de Educación. Estos estudios cubren todos los aspectos que un músico puede necesitar para interpretar una obra con el instrumento de estudio. Sin embargo, la educación impartida en los Conservatorios no cubre las necesidades pedagógicas de los músicos de cara a orientar la enseñanza de la música. Por ello la titulación en Educación es imprescindible para entender y desarrollar la docencia de un instrumento, por ejemplo mediante la Diplomatura en Educación impartida en las Facultades de Ciencias de la Enseñanza. Por último, la formación en cualquiera de las diferentes pedagogías de enseñanza musical supone la guinda del pastel a un curriculum de profesor excelente, por ejemplo en métodos como Willems o Suzuki.

  • Experiencia como Intérprete

    Es decir, que el músico sea músico. Porque como en todas las profesiones, hay gente a quien no le gusta lo que hace. Pero un profesor de música que disfruta con su instrumento, habrá tocado en grupos, se habrá presentado a concursos, habrá colaborado con orquestas (como es el caso del piano) y seguro que habrá realizado acompañamiento a instrumentos o cantantes. Da igual el contexto, no importa con qué fin, un buen profesor seguro mantiene contacto con otros músicos con los que tocar a menudo, porque en definitiva, la música es su vida.

  • Experiencia como Profesor

    Como es de suponer, un profesor que ha enseñado a alumnos de todas las edades, con años de experiencia, adquiere un bagaje pedagógico que será de gran ayuda para entender y ayudar a los alumnos. Por ejemplo, la diversidad de edad en alumnos permite al profesor entender diferentes ritmos de aprendizaje, los elementos que estimulan los alumnos, así como sus preferencias. Enseñar a niños pequeños y gente adulta, supone realizar esfuerzos en ocasiones diametralmente opuestos, que hacen entender al profesor hábitos y costumbres que serán de gran ayuda para futuros alumnos.

  • Cuanto cuesta la vida/Economía de la zona

    Obviamente estos son aspectos que cuentan. En las ciudades grandes, el coste de las clases suele ser mayor en tanto en cuanto el coste de la vida aumenta. Por otro lado, dependiendo de las zonas geográficas, los precios varían por barrios. Como cualquier otro servicio, los precios se modulan en base a las condiciones económicas del entorno, y mientras que en épocas de bonanza las cuotas son mayores, en épocas de crisis los precios se ven disminuidos, como es la situación actual.

  • El boca a boca

    No hay mejor marketing que la buena experiencia de un cliente, y eso se paga. No hay muchos buenos profesores, y aquellos que lo son, por lo general tienen copados sus horarios debido a la cantidad de peticiones de alumnos que quieren recibir clases. Así que cuando os hablen de un buen profesor, no dudéis en guardar su contacto, pueden pasar años hasta que encontréis otro!

  • Material

    El buen profesor dispone de un piano o teclado de condiciones aptas para la enseñanza. Además, tiene material suficiente para proveer al alumno de partituras, fotocopias de textos, grabaciones interesantes, un equipo de música para realizar audiciones, instrumentos varios de apoyo, etc. Importante recalcar el coste de una buena biblioteca musical, que es la fuente de recursos para un profesor que busca constantemente e investiga con el fin de que el alumno aprenda al tiempo que disfruta con la música.

En definitiva, las clases de música (en este caso de piano) son un “servicio” bastante especial en el que, a diferencia de cualquier otro, se basa en una relación a largo plazo de confianza entre profesor y alumno, que busca siempre responder a los intereses del alumno a medida que van apareciendo. Las clases requieren de capacidades técnicas, de saber escuchar, de saber entender, de saber explicar. Por supuesto de saber leer y escribir música, de organizar y planificar las unidades didácticas… En definitiva de ser buena persona. Y es que encontrar un buen profesor, que cumpla todos estos puntos, no es nada fácil. En cierto modo, y considerando todo lo repasado, el precio de las clases no debería ser lo más importante a tener en cuenta, salvo por el hecho de ser capaz de asumirlo.

Dicho todo esto, ¿cuánto cuestan entonces las clases de piano?

Si echamos una mirada a nuestro alrededor, por ejemplo en el Reino Unido, el sindicato de músicos recomienda 31 Libras por hora, que traducido en Euros suponen 41 Euros/hora. En Francia, el sindicato homólogo indica un precio estimado de 35 Euros/hora, si bien varía mucho dependiendo de la ciudad, llegando a 50 Euros/hora en ciudades como Paris o Lyon. Ya en España, debido a la situación económica, los precios han disminuido bastante respecto de los establecidos en los primeros años del 2000. Por lo general, profesores titulados en Conservatorio Superior con varios años de experiencia en enseñanza, se suelen mantenerse en el entorno de los 35 Euros/hora, aunque existen a menudo muchos anuncios con precios irrisorios muy por debajo de esa cifra.

Visto el análisis, preguntaos papás y mamás, qué buscáis para vuestros hijos. ¿Un profesor con múltiples titulaciones, experiencia como intérprete y músico en activo, con años de experiencia docente y formación extracurricular en pedagogías musicales? ¿O un profesor autodidacta sin formación teórica ni práctica, sin conocimientos pedagógicos ni capacidad transmitir conocimientos? Porque un buen profesor de música será capaz de desarrollar la sensibilidad y el intelecto de sus alumnos a través de la música, sin embargo, un profesor de mentira simplemente conseguirá enseñar una canción de memoria al alumno. Y sólo con el paso del tiempo, un buen profesor de música quedará en el recuerdo de los alumnos, mientras que lo otro, habrá sido simplemente eso, alguien que enseñó a tocar una canción.