MetodoWillems2

En el post anterior, hacíamos una introducción a la pedagogía Willems. En este post vamos a indagar un poco más en sus objetivos, los razonamientos que fundamentan el método, así como información referente al momento de la aplicación, a la clase en sí siguiendo esta pedagogía.

Una de las cosas que tendréis clara sobre Willems es que la música es considerada un lenguaje más, y como tal debe ser aprendido siguiendo el mismo proceso de imitación que todos seguimos cuando aprendemos la lengua materna: rodeándonos de los sonidos, imitándolos, repitiendo, y finalmente, construyendo oraciones que nos llevarán a leer y escribir.

Estructura

La forma en la que se estructura la educación musical, es entonces dividida en cuatro bloques secuenciales que permiten el avance progresivo de los conocimientos musicales del niño. Estos cuatro bloques son:

  • 1er bloque – Iniciación musical.

    Se trata de una primera fase de introducción en la que se busca que el alumno viva de primera mano los fenómenos musicales. Por supuesto, es un momento para conseguir despertar el interés, establecer una relación de cercanía e involucrar al alumno en la participación proactiva.

  • 2º bloque – Continuación al descubrimiento.

    Es una prolongación más consciente del 1º grado: por ejemplo, se dan ciertos fenómenos musicales auditivos y rítmicos para que se transcriben gráficamente, con mayor exigencia, más complicación para la memoria y más conciencia relativa.

  • 3er bloque – Iniciación del presolfeo.

    En este bloque, se van asentando todos los fenómenos vividos, transicionando de manera homogénea el paso del concreto al abstracto: ordenamientos diversos, lateralización del cuerpo, entre otros.

  • 4º Bloque – El solfeo viviente.

    Finalmente, el solfeo viviente en definitiva es una alfabetización considerada como un coronamiento de la educación musical, donde, además de la lectura y la escritura rítmica, melódica y armónica, la improvisación siempre está presente.

Es importante por otro lado, remarcar los principios psicológicos que sustentan la educación musical basada en este método, y hacer uso de un material oportuno que permita a los estudiantes practicar en el uso de la educación sensorial. En la Metodología Willems siempre se ha afirmado rotundamente que los elementos naturales (como la voz o el movimiento) son de gran importancia, y que por ello la base del aprendizaje está en impregnarse de la información recogida por los elementos sensoriales a la vez que desarrollemos una memoria y conciencia a través de la imitación y la invención (que no es otra cosa que el desarrollo intelectual a través de la creatividad)

Objetivos

Si hablamos de objetivos, está claro que todo gira en torno al ser humano y a favorecer y mejorar su desarrollo personal. Es por ello que cuando muchos padres preguntan por las metas que fijamos a principio de curso, nosotros siempre indicamos:

  • El correcto desarrollo del oído musical y del sentido rítmico, permitiendo preparar al alumno para el estudio y uso del lenguaje musical (solfeo) a corto-medio plazo, así como la de el uso de un instrumento musical.
  • Conseguir que los alumnos adquieran la capacidad de abstracción, permitiéndoles entender cuestiones complejas y desestructuradas, para convertirlas en cuestiones más sencillas y manejables. De esta forma, el correcto flujo de ideas que transicionan desde lo más natural de lo instintivo a la concentración, acabará convirtiendose en una rutina mental que pueda ser empleada ante cualquier cuestión vital.

¿Cómo se estructura una sesión Willems?

  1. El inicio se realiza a través de una Audición ya que es el cuando los alumnos están más receptivos y por tanto prestarán mayor atención. Es en este momento cuando se realizan las actividades que requieren mayor concentración.
  2. Acto seguido procedemos a trabajar con el ritmo, una actividad que requiere mayor dinamismo y movimiento corporal. De esta forma se desarrolla la atención y la concentración, así como la psicomotricidad y la precisión de movimiento coordinador con el sonido. 
  3. Llegamos a la esencia de la clase, cuando se cantan canciones que cierran el círculo de todos los elementos que hemos visto con anterioridad: melodía, armonía, ritmo… 
  4. Y finalmente se acaba con el movimiento, una actividad que por requerir mayor esfuerzo físico, dejamos para esta última etapa en la que aprovechamos el cansancio mental de los alumnos. En esta ocasión se revisan conceptos como el sentido del tempo, carácter, además de acercar a los niños a los compositores que hayamos elegido para la música reproducida. 

La forma en la que estructurar la clase y cómo distribuir cada bloque a nivel temporal, es una decisión del profesor, y por supuesto tiene que ser establecido de forma dinámica dependiendo de aspectos como el interés de los alumnos, la predisposición, el cansancio…