La música y los niños con altas capacidades

Los niños de altas capacidades son aquellos que presentan un nivel de capacidad cognitiva que sobrepasa los valores habituales correspondientes a su edad. Se trata de niños y niñas con una llamativa aptitud y disposición a resolver cuestiones tanto creativas como intelectuales. Si bien la detección no es simple, la estadística estima que entre el 3% y el 5% de la población podría ser encuadrada dentro del también llamado concepto “superdotado“.

En lo referente a la música, son varios los padres con los que nos hemos encontrado a lo largo de los años, que buscaban apuntar a sus hijos a clases de música con la idea de alimentar la curiosidad de sus hijos por el aprendizaje de un instrumento, así como queriendo potenciar el desarrollo intelectual requerido durante su educación curricular en colegios e institutos. El tiempo y la experiencia nos ha demostrado que los resultados no pudieron ser mejores: los alumnos no sólo respondían correctamente a los estímulos generados por el aprendizaje del piano, sino que además continuaban obteniendo resultados excelentes en el colegio (en contra de lo que mucha gente opina acerca del tiempo de estudio que quita la música) y lo que es más importante, desarrollaron la faceta más creativa de su personalidad.

No es ningún descubrimiento afirmar que la música genera en el alumno una sensibilidad artística que impulsa y fortalece la creatividad. De esta forma, los padres observaban en sus hijos mayor interés en actividades manuales, una creciente inclinación por las actividades plásticas en las que jugar y expresarse a través del color y los trazos, así como un ingenio cada vez más refinado en las respuestas y soluciones a problemas cotidianos. Por otro lado, el hecho de que los estudiantes tengan actividades curriculares que requieran de estudio y esfuerzo extra, hace que (correctamente gestionado por los padres) aprendan a organizar su tiempo, entendiendo la importancia de las prioridades y descubriendo la necesidad de aprovechar cada momento. Y es que todos los profesionales coinciden en que cuando un niño es detectado superdotado y valorado positivamente (en ocasiones resulta complicada la gestión familiar del tema) lo primero que se debe hacer es ampliar sus tareas, incorporando actividades que puedan aumentar su desarrollo al máximo, obteniendo el mayor partido posible de su talento y pasión.

Así que, no lo dudéis padres, la música es un perfecto instrumento para fortalecer las capacidades intelectuales de vuestros hijos, sean superdotados o no.